testimonios alumnos

Hace ya dos años y medio, la vida me hizo un regalo. Lena Lö. Una maestra, una curandera, una compañera de camino. Sensibilidad, creatividad, arte, amor, generosidad, alegría… Un pequeño mundo de posturas, de meditaciones, de mantras y de danzas improvisadas que nacen cada día entre las paredes de sus clases. Tejidas como una enredadera de emociones colectivas y sanaciones en camino. Siempre caminando, siempre creciendo, siempre aprendiendo. Así es ella. Así es su trabajo. Profesionalidad sentida y conectada con cada latido, cada sonrisa, cada dolor que quiere ser sanado.

Leo

 

Para mí el yoga ha cambiado bastante mi forma de pensar y actuar en mi vida, aunque lleve solo un año conociéndolo. Y tus clases han hecho esto posible, por tu forma de hacerlas y trasmitirnos esa serenidad que tienes. Yo he tenido sensaciones y he vivido momentos que hasta entonces no había sentido. Te lo digo de verdad, si alguna vez falto es porque de verdad no pueda ir, pero intento no faltar porque me apetece ir y siempre saco algo bueno, me siento muy bien en el grupo, aunque cambiamos de gente. He encontrado algo que me gusta y me hace mucho bien.

Lo recomiendo, pero también creo que es bastante importante quién lo imparta, no es una clase de yoga o gimnasia, es una terapia de grupo.

Me alegro mucho haberte conocido y siempre agradezco a mis hijos que me apuntaran.

He descubierto algo más que un hobby, es una manera diferente de vivir. Y estoy empezando a descubrirla, tengo mucho que aprender todavía. Espero que sigamos haciéndolo juntos.

¡Muchas gracias por todo!

Fidela

 

¡Ahí va! ¿Y estos pies? ¡Qué feos!… No puede ser, si son los míos… Bueno no están tan mal, pero, y ¿dónde estabais?. Increíble.

Gilipollas!!! Totalmente gilipollas se siente uno cuando en mitad de una clase de esto que llaman yoga, te encuentras con que la persona que eres está ahí, justo en ese sitio y en ese momento, y sorprendido comienzas a sentir tu cuerpo en toda su dimensión, acabas de volver a llegar, partes de ti que ni recordabas, sensaciones de niño, de plenitud, de felicidad, quizá de paz. Respiras, para ser consciente de que respiras y empiezas a pensar en ti como persona, sí en tus pies, por ejemplo, es totalmente sorprendente, pero también a notar el esfuerzo, a sentir la molestia sin huir, observando, y a oír que te late el corazón, ¡joder, que vivo estoy! ¿Pero dónde he estado todo este tiempo?

La práctica te ayuda a encontrarte, y la dulce voz de Lö, te da la mano para recorrer el camino más difícil, -normalmente llegamos todos con cantidad de cosas en el coco, prisas, preocupaciones y muy lejos de lo que somos- , pero la magia comienza a tener su efecto a partir de algunas clases, cada uno a su ritmo. Por fin, después de darte cuenta que estás, de que tus pies siguen ahí, y de que eres tal cual, un día consigues un paso más, pasar toda una clase sin pensar ni un momento aquello de: ¿Habré apagado yo el butano?, y ¡zas! ya está, parecía imposible pero te has evadido de todo lo mundano, te has conectado contigo, con la naturaleza… con todo el universo.

¡El yoga eres tú!

Juanma

 

Las clases con Elena me han aportado mucho, resumiendo con una palabra: TRANQUILIDAD.

Siempre he  practicado deporte para “defogar” ese estrés diario, olvidar los problemas cotidianos o intentar superar esas penas que están ahí clavadas en la conciencia. No me hubiese planteado hacer yoga si no es porque en mi estado (estoy esperando un bebé precioso), no podía realizar otra “actividad física”.

Elena me ha hecho descubrir que con el yoga puedes DETENER EL TIEMPO y dejar que “te resbalen” muchas cosas (y/o personas) que te angustian, que te quitan la ENERGÍA día a día. El yoga te permite pararte a SENTIR y dejar de pensar; te ayuda a descubrir REALMENTE quién eres, cómo estás… en definitiva a QUERERTE y así querer a lo que te rodea.

¿Lo recomendaría? ¡Por supuesto que sí! Pero he de decir que tienes que estar convencido de que te va a aportar algo que sólo tú puedes encontrar. No se trata de “hacer yoga” si no de “hacer el yoga tuyo”.

Si quieres entender realmente el significado de esta palabra, tienes que buscarlo en ti.

NAMASTÉ

Marta

 

Te puedo y te voy a decir cosas bonitas, porque toda tú eres bonita y, lo más importante, haces que los demás también lo seamos, al menos, estamos en el camino.

Descubrir el yoga, descubrirte a ti, ha sido empezar a ver las cosas de otro modo. Personalmente me siento mucho más libre, me ayuda a canalizar mis momentos más complicados, que por supuesto siguen siendo muchos, no hay magia, pero ahora sé que hay un camino por el que ir, sin agobios, sin prisas, sin prejuicios.

En tus clases me siento como soy yo, sin tener que demostrar nada… En paz…

Como te decía el otro día, eres un sol, un cielo, porque transmites, llegas, sabes lo que haces… En dos palabras: ¡me encanta! 

Sigue siempre así, espero seguir mucho tiempo disfrutando con tus clases, y aprendiendo a vivir!!!!!

Maria Isabel

 

Sin cuestionar nada realizo mi práctica y observo sus efectos en el plano físico mental y espiritual, este último tan importante y necesario como los dos primeros.

Me ha servido para afianzar mi terapia psicológica.

Rafi

 

Cuando fui la primera vez a yoga con Elena pasaba por un duro momento; disfrute de yoga desde su primera clase surgiendo en mí preguntas acerca de algunas limitaciones físicas o psíquicas. De la mano de Elena percibí que éstas no están tan separadas como pensaba. Es difícil describir en palabras las sensaciones que entonces se despertaban en mí. Estas sensaciones, guiadas por Elena, hicieron que poco a poco conectase más conmigo, con el amor que tengo a mí mismo y lo importante que esto es para entregarme a los demás en un amor sano.

Gracias bonita, por tanta generosidad, por todo lo que nos cuentas a través del yoga, por ayudarme a aceptar y amar. Gracias Elena preciosa desde el corazón.

Fran

 

Hasta que no he practicado yoga contigo no ha sido realmente una práctica de cuerpo y mente, contigo es más espiritual, es crecer como personas, antes, con otros profesores era sólamente respiración y estiramiento.

Amelia

 

Qué decir de una experiencia tan maravillosa como la iniciación en yoga. Muy recomendable, en la cual, día a día, voy aprendiendo a relajar mi cuerpo-mente, incluyendo partes que a veces desconocemos y en cada práctica descubrimos algo nuevo, algo diferente… llegando a profundizar en ‘Asanas’ que jamás hubiese imaginado que era capaz de realizar, a la vez que me inunda una gran paz interna desde que comenzamos la clase para después, al finalizar, poder llevarla a cabo en mi vida diaria, algo que ha mejorado muchísimo desde mi inicio y que continuaré sin duda alguna.

‘Namaste’

María José

 

Elena, lo que más me gusta de tus clases es, cómo transmites tu experiencia y que ninguna clase es igual a la anterior.

Kiko

 

Hay 4 momentos a la semana que me hacen crecer y me motivan, los dos días de yoga y los dos días que corro. Ambas disciplinas me permiten conectar mi mente con mi cuerpo y durante hora y media me olvido de todo, desconecto del mundo para volver a él cargada de una energía  positiva para transmitirla con las personas que se rozan de alguna manera conmigo. Elena, deja que tus palabras fluyan y el éxito lo tienes asegurado por que tú transmites bienestar.

Namaste

Inés

 

Las clases de yoga con Elena me gustan especialmente porque integran de forma armónica diferentes prácticas, entre ellas, asanas, meditación, pranayama y mantras. Sus sesiones me ayudan a ser consciente de la importancia y la necesidad de sentir mi cuerpo, escucharlo, conocer mis limitaciones y aceptarlas sin juzgar. Siento la unidad conmigo misma, pero también con el grupo y con el universo. En definitiva, hacen que esté presente y, no menos importante, que pueda llevar esa consciencia de forma más natural a mi día a día.

Tamara

 

Sólo puedo decir que todo lo practicado sirve, me ayuda para conseguir equilibrio, paz interior, silencio, conocimiento. Es un buen lugar para trabajar, ego, aceptación, perdón, empoderamiento, autoconfianza…

Alfonso

 

Tus clases de yoga son una manera sensacional de ejercitar cuerpo y mente, me ayuda a canalizar mi energía, han logrado reducir mi estrés y son una inyección para el alma, siento que he ganado en salud, anímicamente me encuentro muy bien y suponen un chute de energía positiva ante el tedio que muchas veces genera la rutina. Siento que tus clases me hacen mejor persona y sobre todo le resto importancia a cosas que anteriormente creía importantes y he descubierto que no lo son. Tus clases me han hecho ganar confianza en mí misma y en mis posibilidades… hay mucho que dar y recibir… sólo hay que estar dispuesta y abrir los brazos.

Mamen

 

Gracias por tu dedicación, por ser tan atenta siempre, por cuidar cada detalle en tus clases y por adentrarme en este maravilloso mundo del yoga!

Namaste.

Carolina

Cuando haces Yoga, aprendes a sentirte y conocerte y es el inicio de una vida mejor.

Juan Antonio

 

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